Amigos, hoy os traemos una curiosidad del mundo de la conserva, que cuando menos, os va a sorprender. La hemos visto en Viajes y turistas, y nos ha parecido digna de divulgar. Sabeis que si ya de por sí el mundo es grande y cada pueblo, sociedad o cultura es un mundo; en cuestiones de gastronomía la variedad es aún mayor y parece no tener límites. En Conservas Serrats aprovechamos los productos del cantábrico para nuestras conservas, pero un pelín más hacia el norte, concretamente en Suecia, los gustos van por otros derroteros…

Hoy vamos a hablaros del Surströmming, una conserva a base de arenques del báltico considerada toda una delicatessen por aquellas latitudes. Es muy apreciada por su sabor y se comercializa en latas fáciles de encontrar en los supermercados. Hasta aquí todo correcto. La sorpresa viene cuando nos enteramos de que los arenques llevan un proceso de fermentación dentro de la lata que les dan el olor y sabor de un pescado que lleva varios días en la basura. De hecho, se aconseja abrir la lata en espacios abiertos por dos motivos: A/ el olor que surge al abrir la lata invade instantáneamente la sala/casa/vecindario del afortunado catador, y B/ La fermentación en la lata provoca muchas veces una sobrepresión que propicia que el líquido en el que se fermenta el arenque salga disparado en todas direcciones redecorando las salas suecas. De hecho, otra recomendación de la conservera es abrir la lata bajo el agua para evitarlo.

Del sabor poco podemos decir, porque no lo hemos probado, pero por la cara de este muchacho podemos deducir que el aroma es cuando menos inquietante:

Un particular aroma

Así que ya veis, amigos, que todo en este mundo es cuestión de culturas y la gastronomía no iba a ser menos. Lo que a nosotros nos parece una delicia puede parecer incomestible a unos cuantos kilómetros de distancia, y a la inversa. De todos modos si viajáis a Suecia y tenéis la ocasión, comprad una lata de Surströmming, abríos de mente, cerraos de nariz, armaos de valor, e hincadle el diente. Eso sí, luego nos lo contais… Como hicieron estos amigos japoneses, que a juzgar por las expresiones, quedaron impresionados por este sorprendente producto.

Un beso a todos, y feliz fín de semana

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