El año pasado fue un año de celebraciones, un año en el que recordamos la historia de Conservas Serrats. Una historia que, como todo lo que vale la pena, empezó por amor; amor por los productos de calidad y las cosas bien hechas. Todo un idilio a orillas del mar Cantábrico.

… Hace 125 años, José Serrats dejó su localidad natal de L’Escala, a orillas del Mediterráneo y partió hacia Bermeo, persiguiendo a su gran amor, la anchoa del Cantábrico.

Allí, a pie de puerto, las esperaba ansioso para elaborar sus conservas y ofrecer a lugareños y habitantes de los sitios más remotos las delicias del mar Cantábrico.

Pasaron los años y el fruto de este idilio fue creciendo. Nuevos Serrats y nuevas delicias del Cantábrico se fueron incorporando… Y así, la historia continúa en Bermeo, sumando unas veces sinsabores y otras, muchas alegrías….

Las claves de esta bonita historia siguen siendo el carácter Serrats apasionado, luchador, curioso, innovador, una materia prima excelente y una elaboración mimada hasta el extremo…. Estos valores siempre presentes son los que mantienen la llama encendida… Un amor celebrado por todo lo alto en este 125 aniversario…

Todo un idilio a orillas del mar Cantábrico

… Y que sin duda alguna, seguirá por muchos años más.

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