Hoy queremos hablar del agua del mar Cantábrico. Todo un tesoro en formato líquido, no solo porque “esconde” joyas como el Bonito del Norte y las Anchoas del Cantábrico, que también; sino por su calidad excepcional.

Recientemente el “Diario Vasco” ha publicado un reportaje sobre la calidad y los usos de esta joya líquida:

Por ejemplo, ¿sabías que Rafa Nadal ingiere agua marina del golfo de Vizcaya para rehidratarse en los partidos? ¿Sorprendente, verdad?

Todo esto que suena tan curioso tiene su explicación, y se debe a que el Golfo de Bizkaia es escenario de un gran remolino, “vórtex”, de unos cien kilómetros de diámetro y muy rico en fitoplancton. Su agua muy rica en minerales se utiliza, por esta razón, como materia prima para la elaboración de colirios, espráis nasales, ampollas bebibles con diversas propiedades para el organismo…

Y por supuesto, como no podía ser de otra manera, también se usa en la cocina, “de toda la vida” como nos insisten nuestros mayores. El agua del Cantábrico aporta a nuestros platos marineros ese puntito único que los distingue.

Sí amigos, hasta el agua que beben nuestros Bonitos y Anchoas, protagonistas principales de las “Conservas Serrats”, es de una ¡magnífica calidad!

¡Comparte este post!