No hace mucho que nuestra amiga Agnes nos envió una genial receta de pasta casera, y para esta ocasión vuelve a retomar la pasta como soporte a nuestras conservas. Agnes es la creadora de “De buen comer y algo más” un blog con entradas interesantísimas en el que nos invita (literalmente) ¡a pasar hasta su cocina! ¿Pues que vamos a deciros de unos canelones con cogote, romesco y salsa de piquillos? ¿Que sería un pecado no plantarlos en la mesa mañana mismo? ¿Que es una excelente forma de que los enanos disfruten de un plato sano y nutritivo? ¿Que mojaréis tanto pan que no os quedará para la cena? Como todo lo que diga va a ser poco, sacad la olla ya mismo ¡y empezad a trastear entre pucheros!

Ingredientes:

  • 8 placas de canelón de los que no hay que cocer
  • 1 lata de cogote de bonito serrats
  • un puñado de aceitunas rellenas(a gusto de cada uno)
  • 2 cucharadas de maíz
  • dulce champiñones
  •  2 cucharadas de tomate triturado
  • 2 cucharadas de Romesco
  • una copita pequeña de vino rancio
  • 200ml nata liquida
  •  6 pimientos del piquillo
  • queso para gratinar
  • sal
  • aceite

Preparación:

  •  poner a remojar las placas en agua tibia o caliente así se hacen antes
  • a parte en una sartén poner un poco de aceite y saltear los champiñones troceados un poco,añadir el tomate,sofreír bien
  • cuando este casi añadir la copita de vino rancio,dejar cocer hasta que evapore el alcohol y entonces añadir las cucharadas de romesco
  • mezclar todo bien y poner las aceitunas,el maíz y por ultimo el cogote mezclar todo bien ,sin dejar se rompa mucho el cogote ,esta mas bueno si encontramos trocitos
  • Coger las placas de canelón y rellenar con la mezcla que hemos retirado del fuego,enrollar y poner en una fuente para el horno
  • cogemos una sartén pequeña y ponemos la nata de cocinar y le añadimos 6 pimientos del piquillo calentamos bien hasta que espese un poco y trituramos todo
  • esa salsita hay que ponerla encima de los canelones,un poco de queso rallado y al horno a 190º hasta que quede tostaditos y a comer.


¡Que cosa más rica, Agnes!

¡Comparte este post!