Anchoas del Cantábrico

¡Pronto iremos a la lonja a por las primeras anchoas del año! Así es amigos, hoy ayer empezó oficialmente la campaña de la anchoa en el Golfo de Bizkaia. Los arrantzales ya pueden salir a la mar para pescar esta joya del Cantábrico. Mientras, desde Conservas Serrats, esperamos en tierra, para elegir los mejores ejemplares y empezar a elaborar nuestras conservas de filetes de Anchoa del Cantábrico en aceite de oliva y boquerones en vinagreta.

Si bien es entre abril y junio cuando los arrantzales se centran en la anchoa, la costera empieza oficialmente el primer día hábil de marzo, así que pronto veremos llegar los primeros ejemplares a la lonja de Bermeo. Ejemplares que esperamos con los brazos abiertos, para empezar a elaborar nuestras conservas y llevar a vuestras casas todo el sabor y las propiedades nutricionales de la Anchoa del Cantábrico.Foto antigua de Conservas Serrats

¡Además, este año es especial! Los arrantzales están muy contentos porque se ha ampliado la cuota de toneladas permitidas, y eso significa que la especie está recuperada. Y en Serrats estamos de celebración, porque este año cumplimos 125 años. Por cierto, ¿sabías que en aquella época José Serrats se dedicaba en exclusiva al salazón y semiconserva de la anchoa?

¿Cómo elaboramos nuestras conservas de Anchoa del Cantábrico?

La elaboración de nuestras conservas de anchoa implica un minucioso proceso artesanal, aprendido y perfeccionado a lo largo de cinco generaciones. Una vez seleccionadas las anchoas en la lonja, las traemos a la fábrica e iniciamos el proceso de salazón.

Empezamos por quitarles tripa y cabeza, y a continuación vamos colocando las anchoas en barricas entre capas de sal. Finalmente, cerramos las barricas y las prensamos.

Después, las dejamos reposar entre cinco y seis meses a una temperatura que oscila entre los 18 y 25 grados hasta alcanzar las propiedades y características típicas que todos conocemos: punto de textura, de sal, color marrón…

Pasado este tiempo, lavamos y secamos muy bien las anchoas para eliminar cualquier resto de sal. Después, abrimos las anchoas a mano, y una a una, para quitarles las espinas, cola y restos de piel.

De cada anchoa, salen dos filetes, perfectamente limpios, que introducimos, también a mano, en latas o frascos de conserva.

Por último añadimos el aceite de oliva, ¡y ya están listas para pasar a su cierre y estuchado.

Ricas para el paladar y el corazón

Además de una delicia, las Anchoas del Cantábrico son una mina de oro nutritiva, muy rica en proteínas de gran valor biológico y grasas poliinsaturadas. Su carne apenas contiene hidratos de carbono y almacena hierro, sodio, potasio, fósforo, calcio y vitamina A y B.

Además de disminuir las grasas de la sangre, principalmente el colesterol, las Anchoas del Cantábrico evitan la agregación de plaquetas a las paredes de los vasos sanguíneos, por lo que tienen un papel destacado en la prevención de enfermedades cardiovasculares.

En definitiva, ¡pronto llegará a nuestras lonjas todo un tesoro!

Temporada de anchoas

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