A veces caemos en el error de pensar que la alta cocina es inaccesible por sus complicadas técnicas, los tiempos de preparación o por el precio de sus exóticos ingredientes. Pues en estas estábamos cuando llega Miguel Ángel y de golpe y porrazo nos devuelve a la realidad, que no es otra que todo el secreto de la alta cocina reside en el cariño y la imaginación que pongamos en la elaboración del plato, y no depende tanto del dinero o de pasar horas ante el fogón. Porque no me negaréis que este lingote de melón y Conservas Serrats encajaría perfectamente como entrante en un restaurante de alto copete. Pues de la mano de Miguel Ángel y siguiendo sus instrucciones, pintará igual de bien en todas nuestras mesas. Por cierto, no dejéis de echar un vistazo a “Cocina creativa” donde encontraréis buenas pautas para manejaros en este mundillo gourmet. Y ahora a lo que vamos…¡A remangarse!

Ingredientes:

  • 1 bote de anchoas del Cantábrico de Conservas Serrats
  • 1 rodaja pequeña de melón por cada anchoa
  • un puñado de pistachos
  • 1 bote de Agua de Rosas
  • 1/2 cucharadita de lecitina de soja en polvo
  • 1 gota de colorante alimentario rojo
  • 1 granada

Preparación:

  •  En primer lugar pelamos un buen puñado de pistachos y los picamos en el vaso de la batidora hasta reducirlos a granitos, no demasiado pequeños para que se cojan fácilmente con un tenedor al comer el plato
  • Cortamos una rodaja de melón no demasiado fina, para formar nuestro ”lingote” cortando la misma y a la vez para que con su grosor tenga el suficiente dulce para contrastar al salado de la anchoa. Con el cuchillo la cortamos lo más rectangular posible y adaptada a la forma de la anchoa
  • Sobre ella colocamos la anchoa estirándola de forma que repose totalmente sobre el lingote de melón. Con una cucharita colocamos alrededor nuestros pistachos rotos

Para el aire de rosas:

  • Añadimos en un vaso de 250 cc de agua media cucharadita de agua de rosas y 1 gota de colorante rojo para dotar de un aspecto rosa más ”real”. Calentamos 1 minuto en el micro para que se disuelva mejor la lecitina de soja en el líquido
  • Una vez caliente, añadimos al vaso de la batidora junto con 1/2 cucharadita de lecitina de soja EN POLVO (no en grano), tumbamos en posición lo más horizontal posible, y batimos a máxima potencia, de forma que suba la espuma.
  • Recogemos ese ”aire de rosas” y con ayuda de una cucharadita, lo estiramos y servimos a lo largo del lomo de la anchoa. Por último, ponemos unos granitos de granada en la parte del lomo que no hemos cubierto con el aire de rosas
  • Para la presentación elegimos un plato de pizarra negra alargada, que untamos previamente con aceite para potenciar su brillo, y que estiliza la presentación alargada de esta original y sorprendente anchoa renovada así, y que me parece más que una buena alternativa para los días en que no queramos comerla igual que siempre

¡Miguel Ángel, es usted lo que se dice todo un Chef!

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